Se rompió la racha, la mala racha. Comenzaron a regresar unos y a recuperarse otros. Se ganó, con un gol de pillos (había que estar ahí), pero se ganó. Falta, mucha falta hacía.
Ahora sólo (no sabría mensurarlo) nos queda recuperarnos unos a otros, los que nunca dimos una voz en contra de cualquiera de los nuestros, y quienes esperan la mínima para olvidarse y no valorar jamás el esfuerzo de los que lo intentan todo, y por más que quede todo en el campo.
Ahora hacemos todos la misma falta que el resultado de hoy, que los tres puntos de hoy. Hasta el charco en el área de Diego Alves nos hacía falta hoy para volver a respirar.
Y el miércoles a lo mismo, a ganar, a dejarnos la voz a favor de los nuestros (esto no haría falta recordarlo, pero así estan las cosas) desde la grada; y los del cesped a dejarse el alma por unas semifinales en las que nadie debe poder con nosotros. La ilusión de una posible final del Sevilla en Sevilla debe valer el esfuerzo de todos.
Ahora más que nunca Sevilla Futbol Club, en la grada, en la oficina, en el coche, en el andamio, detrás del mostrador o manejando cualquiera del pocas gruas que ahora se ven por nuestros pueblos. No nos podemos permitir una sola duda, una sola queja, otra cosa sería perder demasiado tiempo.
Ahora, al compás de nuestra propia respiración, no nos queda otra opción que volver al desenterrar el hacha de guerra que nos llevó a finales no demasiado lejanas, a títulos en todas ellas. Y ni un paso atrás.
Ahora ¡vamos pa´rriba Sevilla!
Ahora más que nunca ¡Vamos, Vamos Campeón!
PD.- Por cierto, nadie aplaudió al mejor defensa que tuvimos ante el UD Almería...

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